Este fin de semana, en Ciudad de México, el grupo del G-20 quiere terminar un programa que logre convencer a los mercados financieros de que este foro puede prevenir el agravamiento de la crisis en Europa.
El G-20 exige que, primero, Europa refuerce sus fondos de financiación propia y después el foro invierta más dinero en el Fondo Monetario Internacional.
Esta idea no cuenta con el apoyo de Alemania, que se opone a esta medida ya que está dispuesta a impulsar un cortafuegos, en la próxima cumbre de la Unión Europea que se celebrara en marzo, por la mejora de los mercados financieros estas últimas semanas.
Alemania considera también que un mayor fondo de rescate eliminará la presión que tienen los países más endeudados para desarrollar medidas de austeridad y reformas económicas.
Según la ministra de Economía de Dinamarca, que preside la UE, Margrethe Vestager, se puede generalizar que toda la zona euro y la UE están satisfechos con la idea de que se combine el ESM y el EFSF, incluida Alemania, pero aún es pronto para afirmarlo en la cumbre de la UE de marzo.
El ministro de Economía alemán, Wolfgang Schäuble, ha explicado que la posición de Alemania es porque teme que la base de los problemas europeos no se haya tratado suficientemente.
El ministro de Finanzas de Canadá, Jim Flaherty, ha destacado que "pretende animar a Alemania a que ejerza el papel de líder de forma férrea y que diseñe un plan general para toda la eurozona".
EurActiv.com
UK
France
Germany
Bulgary
Czech R.
Hungary
Poland
Romania
Slovakia
Serbia
Turkey
Italy





Reenviar noticia




